- Back to Home »
- Economía , opinión »
- Síndrome de Estocolmo
Posted by : LukeW4n
9 de enero de 2014
A simple vista, parecería raro pensar que este nuevo texto va
a tratar sobre sociedad y economía, nuevamente. Pero más allá de que el título, que es simplemente ilustrativo, creo que se pueden establecer algunos
puntos de conexión.
La sociedad fue evolucionando constantemente, y podríamos
decir que muy rápido. Pero cuando hablamos de economía, los antecedentes que se
conocen y usan en la vida cotidiana e inclusive los que conocen los académicos de las ciencias
económicas, son muy recientes. Es decir, contemporáneos (¿No había economía antes? Existen muy buenos análisis sobre el tema). No creo que sea una casualidad, sino que fue el resultado de un proceso en el que se instauró el sistema económico
actual como único e indiscutible.
No, no es un texto socialista, ni capitalista… es todo lo
contrario. Tratar entender que el sistema económico actual se impuso ante una
única alternativa y hoy en día se lo conoce como única por ese simple hecho. Me
explico; estaba el blanco y el negro, el capitalismo y el socialismo, y luego
de una lucha bien planteada por el capitalismo, se terminó imponiendo al
socialismo. Pero es simplemente eso, se impuso al socialismo, no se impuso como el mejor y
único sistema posible. Bueno, en la actualidad, para la mayoría de las
personas, pareciera ser así. Muchos tienen la percepción de que criticar el
funcionamiento del capitalismo es ser socialista, mantienen la idea del blanco y negro. Un conocimiento sin gris,
sin otros colores, totalmente monocromático. Pero, ¿es realmente así? Resulta lógico que no
se puede cambiar de sistema económico como se cambia de ropa. Es más, la razón
expuesta por muchos economistas y sociólogos
al fracaso de los intentos de reemplazar el capitalismo en casos
aislados, justamente fue la destrucción de las instituciones que representa el
cambio repentino (es decir, cambiar todo en un único momento).
Por esta razón, es necesario entender que las críticas al
capitalismo, un sistema lejos de ser perfecto, no son un “mimo” al socialismo,
sino que son un simple rumbo natural de las cosas. Para el capitalismo, hay
algo claro, el progreso. Todo está en constante evolución, el mundo va hacia el
“progreso”, más población, mas producción, mas tecnología, mas, mas, mas… Y
todo va evolucionando a la par, menos el sistema económico en sí. Bueno, al
menos para los organismos internacionales que son estandartes del mismo.
Actualmente, ya no se puede pensar en que hay que elegir entre blanco o negro, se tiene que progresar en el conocimiento económico. Y, teniendo en cuenta que las instituciones son importantes para la sociedad y no
se pueden destruir de un momento para otro, la cuestión a plantear es, ¿hacia
dónde vamos? y ¿donde estamos?. Estamos en el sistema capitalista, y desde este
sistema es del cual partimos, pero sin dudas, (y como todo en el sistema
capitalista del progreso), necesita más que simples parches, necesita
evolucionar como todo a su alrededor.
Hay que abandonar la vieja postura adoptada durante la
guerra fría, en la que sos comunista o capitalista, bueno o malo. En el siglo
XXI ya quedan pocos aparatos monocromáticos, que no sea el sistema económico lo
único que ofrezca opciones monocromáticas.
Pero como decía, el capitalismo ganó aquella guerra al
comunismo, y la ganó bien. Se impuso ante el comunismo, como la alternativa a
la tiranía, como la única alternativa al totalitarismo, pero la realidad
difiere un poco. Se impuso como una gran campaña publicitaria, digna de la quinta
avenida, como tantas otras que empezaban a surgir y adquirir cada vez más
importancia. Pero hoy, hoy lejos estamos de aquella época, nuestra realidad ya
es muy distinta. No hay obligación que quedarse estáticos, porque de hecho,
nuestro sistema económico (paradójicamente, el capitalismo) hace que la sociedad vaya evolucionando continuamente.
Es decir, es el mismo sistema capitalista nos da la posibilidad de ir
evolucionando y cambiando en muchos aspectos, de la misma forma podemos
evolucionar nuestro sistema económico sin hacer cambios drásticos, simplemente,
cambiar lo que no funciona.
Pero en ese capitalismo de quinta avenida, es blanco o
negro, comunismo o capitalismo, amigo o enemigo. Dios nos salve de querer
cambiar las cosas, de ser un “zurdito” comunista que quiere dar cosas a quienes
no se lo merecen. Aunque, si me hablan de esfuerzo y merecimiento, el capitalismo me
da muchos ejemplos de injusticia. Pero de eso no se habla. El capitalismo esta instaurado en nuestras mentes como el único sistema económico que garantiza la justicia (mas allá de que realmente no lo haga en la actualidad o que los cambios no alteren su esencia). No hay perfección en este mundo, no podemos partir desde esa premisa. Los cambios no destruyen la esencia, tampoco podemos tener esa premisa. Tener miedo al cambio (hablamos de pequeños cambios, no drásticos), es tener miedo al progreso, a la evolución, que encima es propia del sistema capitalista.
“¿Cuál es el parásito, el virus más poderoso?… Una idea… puede ser resistente, altamente contagiosa, cuando se apodera del cerebro es casi imposible erradicarla, una simple idea puede construir ciudades, transformar el mundo” El Origen (Inception)
Ante la duda, mejor aclarar de nuevo... no es un texto anti capitalista, sino todo lo contrario, es pro capitalista, es el sistema económico que tenemos y la idea es fomentar en él, la cualidad que fomenta en todos las demás instituciones, la del progreso (cambio/adaptación, transformación, evolución). Por esto, creo que
llegó la hora de empezar a plantearlo, sobre todo desde las universidades,
sobre todo desde los estudiantes de ciencias económicas. No es blanco o negro,
no comparen el actual sistema solo con su opuesto. Somos libres de avanzar, de
intentar mejorar, no nos quedemos presos a una idea.


